Es un ritual, una cita esperada -nunca obligada- de los viernes en el Teatro Alberdi. Algunos se sorprenden cuando el programa llega a sus manos y se entregan confiados a la dulce tiranía del maestro y de unos músicos que manejarán durante poco más de una hora los sentires. Otros, por el contrario, saben desde marzo lo que les deparará la temporada y asumen el desafío con entusiasmo y el interés propio de los melómanos.

"Lo que está claro es que al público no le vendés cualquier cosa", concede Gustavo Guersman, el director de la Orquesta Sinfónica de la UNT, a punto de salir a escena con el último concierto de la temporada 2011. El programa, nuevamente, es un desafío para los músicos y para los oyentes.

Es tiempo de balances para la orquesta que cumplió 63 años el lunes pasado. Según Guersman, al comando de la batuta hace dos años y medio, 2011 fue un gran año en cuanto a lo musical. Y nuevamente habla del público: "creo que es muy generoso y que gracias a él la orquesta llegó a los 63 años. El tucumano está ávido de todas las manifestaciones artísticas. Inclusive dentro de la misma programación uno ofrece cosas más livianas, como el pop, u obras más contundentes y profundas, como Mahler, que hicimos en junio, y tenemos teatros llenos. Al público le gustan los desafíos auditivos".

Uno de los genios

El concierto de cierre será de esos profundos, complejos y originales. El eje temático de la temporada fue los "Grandes compositores románticos", siguiendo la línea comenzada en 2010 con "Universo Beethoven". Durante la temporada pasada se ejecutaron las nueve sinfonías y otras obras, entre marzo y noviembre.

"Casi la totalidad de este concierto está dedicado a Brahms, el compositor más importante del romanticismo alemán y uno de los genios más grandes de la música", afirma el maestro.

El programa comienza con la "Obertura trágica" (opus 81) y finaliza con la Sinfonía Nº 3 (opus 90), la menos tocada de las cuatro que compuso el alemán, debido a su dificultad. "Por eso estamos trabajando con mucha dedicación y la orquesta está funcionando muy bien", apunta Guersman.

Entre esas dos obras, la rareza: "Vieille priere boudhdique" ("Vieja plegaria budista"), de Lily Boulanger, una obra singular no sólo por su composición, sino porque fue escrita por una mujer.

"Lily fue hermana de Nadia Boulanger, más conocida y con una carrera más prolífica debido a que Lily murió a los 25 años a causa de su salud tan frágil -ilustra Guersman-. Ellas dos y Clara Schumann fueron prácticamente las únicas mujeres compositoras conocidas", señala. La obra está escrita para gran orquesta y coro, por lo que será presentada con el Coro Universitario Tucumán, dirigido por Juan Pablo Cadierno.

"?Vieja plegaria budista? fue escrita en plena Guerra Mundial y habla de qué bueno sería que todos los hombres, de oriente y de occidente, se respetaran, que estuvieran en paz. Boulanger llama a la reflexión y al compromiso humano por la paz. Es una obra muy particular, tiene una suerte de paisaje armónico que realmente nos remite al interior de un monasterio zen o budista. Lo consigue, espero que lo consigamos nosotros", dice Guersman.

Vena melancólica

La "Obertura trágica" de Brahms fue escrita en 1880, paralelamente a otra de sus oberturas, "Festival académico". Resultaron muy contrastantes entre sí: mientras la segunda es alegre y optimista, la que ejecutará hoy la Sinfónica revela la vena melancólica del compositor, quien en aquellos años le confiaba a un amigo: "una de ellas llora, la otra ríe".

En cuanto a la "Sinfonía Nº 3", se dice que es la obra maestra del alemán. Escrita en 1883, se aleja de las formas heredadas del clasicismo.

"Brahms fue el alumno más obediente de las formas y la estructura clásica, pero a la vez fue un creador que supo desarrollar un lenguaje propio y único. Cuando escuchás una obra de Brahms no hay manera de pensar que es de otro autor", define Guersman. Es por eso que decidieron cerrar con él un año muy especial: en el Alberdi sonaron Sibelius, Tchaikovsky, Mahler y Dvorak, entre otros exponentes del romanticismo.

El plan para el año que viene de la Orquesta Sinfónica de la UNT es continuar con las "temporadas temáticas". Guersman adelantó de manera exclusiva para LA GACETA lo que se trae entre manos para 2012. "Estamos planeando que el eje temático sea ?Música de países?, con un concierto dedicado a España, otro a Francia, a Italia, etcétera", contó. Según el maestro falta ajustar cómo se instrumentará, ya que algunos países son muy difíciles de representar en un solo concierto. "La idea es abrirnos a la reflexión: en Argentina somos un poco de todos esos países europeos, se trata de ordenar un poco la cabeza mirando nuestras raíces", resumió.

El "mega"

El de hoy es el último concierto de la temporada 2011, pero no el último concierto de la Sinfónica. Como todos los años, Tucumán espera el Mega Concierto de Navidad, el espectáculo que suele unir los cuerpos musicales de la Universidad y que reúne cada vez más adeptos.

Aún no se sabe cuál será el programa de este fin de año, aunque se baraja la posibilidad de contar con la presentación del cuarteto vocal Opus Cuatro, un espectáculo que está facilitando Cultura de la Nación en varias provincias, en las que el grupo canta con orquestas locales. Por lo pronto, habrá que esperar.